lunes, 19 de enero de 2015

Viaje

Fue el destino quien se encargó de que nos cruzáramos. Fue idea de él que pudiésemos viajar, uno al lado del otro, y recorrer juntos este largo camino que es la vida. Pero este trayecto es mucho más corto que ese. Lo suficientemente corto como para que dentro de doscientos metros te pongas de pie, toques el timbre y te bajes del colectivo para nunca más volvernos a ver. Lo suficientemente corto como para que desaparezcas de mi vida sin siquiera saber tu nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario